Sexo y cristal. Cuando el placer empieza a pedir otra dosis.
¿Por qué el cristal y el sexo se han convertido en una combinación tan frecuente en ciertos encuentros? No es solamente por el placer. Detrás hay cambios en el cerebro, desinhibición, deseo de sentirse atractivo y necesidad de pertenecer. Te explicamos qué hace esta droga durante el sexo, por qué puede resultar tan adictiva y cómo llega a transformar la manera de vivir el deseo.

